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Los lentes oftálmicos son aquellos que usamos para corregir eficazmente los problemas visuales. Estos a su vez los clasificamos en las siguientes categorías que nos permiten corregirlos de acuerdo al tipo de problema que presente el usuario. Los tipos de lentes oftálmicos son los siguientes:

Monofocales:

Son los lentes que más comúnmente prescriben los profesionales de la visión, se basan en una sola distancia focal y están diseñados para corregir todas las ametropías.

Bifocales:

Son las gafas diseñadas para corregir la visión de lejos o miopía y la visión de cerca o hipermetropía en un solo lente, sin embargo se diferencian de las multifocales ya que están no brindan la opción de visión a distancia intermedia.

 

Progresivos:

También son conocidos como multifocales y son la solución ideal para personas que han desarrollado varios problemas oculares, ya que presentan distintos focos ubicados de la siguiente forma: La parte superior tiene la potencia para ver de lejos, siendo esta la zona más amplia del lente; abajo para visión cercana y en el centro está la zona de progresión gradual de la potencia y se adecua para ver a distancias intermedias.

En lentes de sol, tenemos a disponibilidad de nuestros usuarios dos clasificaciones:

Espejados: Poseen una capa de tratamiento reflectante en la cara externa que les permite reflejar el entorno y, por supuesto, la luz, protegiendo a los ojos del exceso de luminosidad de la luz directa y de los reflejos que se producen en superficies como el agua, la arena, la nieve o el asfalto.

 

Polarizados: Este tipo de filtro funciona permitiendo el paso de los rayos verticales, útiles para la visión, y bloqueando los oblicuos, que son los que producen deslumbramiento. Esto hace posible que filtre la luz que se refleja sobre superficies como el agua, el asfalto, la pintura de los coches, la nieve o la arena, mejorando la calidad de visión, la percepción de los colores y la definición de las formas.

En estos tipos de lentes, se presenta la siguiente clasificación:

Esféricos: Corrigen defectos como miopía, hipermetropía y un rango de astigmatismo.

Tóricos: Especiales para la corrección de astigmatismos de alto rango.

Cosméticos: Permiten el cambio del color del iris, pueden incluir formula.

Diseños personalizados: Utilizados para disfraces o cosmética, vienen en diferentes tamaños incluso esclerales.